
Caldevilla
es el primer pueblo que nos aparece a la izquierda de la
carretera, muy cercano a Soto de Valdeón, con quién
comparte parroquia. La iglesia de San Pedro es la más
notable del arte valdeonés, con una elegante bóveda
de crucería y retablo renacentista con dos imágenes
(Sta. Marta y Sta. Lucía) de la época original.
Recientemente ha sido restaurada la capilla de la Virgen
Blanca, que perteneció a los Pesquera -conserva su
escudo- y ahora es propiedad del pueblo.
Ambas localidades conservan 17 hórreos, la mayoría
restaurados en 1993, de este conjunto destaca uno situado
en Soto de Valdeón, construido a dos aguas y de origen
antiguo.
Desde estos pueblos se pueden llevar a cabo numerosas rutas
de senderismo y montañismo dirigiéndose al
cercano macizo Occidental, con sus elevadas cumbres, o a
la Vega de Llos, la collada del Frade y los puertos de Freñana
y Cable, zonas de más fácil acceso.