
Desde
Posada , siguiendo el curso del río Cares y pasado
el pueblo de Cordiñanes, aparece el mirador del Tombo
(830 m.), desde el cual se obtiene una espectacular vista
de las altas cumbres del Macizo Central y del curso alto
del Cares.
A través de un camino que sale a nuestra derecha
y cruzado el río, se puede visitar la necrópolis
medieval "El Barrejo".
Continuando el descenso encontramos el Monte de Corona,
bosque mixto formado en su estrato arbóreo por robles,
hayas, fresnos, arces, avellanos, nogales, abedules, sin
olvidarnos del tilo o "teja", como lo denominan en el valle,
cuya flor es recogida y supone una fuente de ingresos que
complementa su economía. Es destacable, igualmente,
la valiosa fauna que habita esta zona del valle: zorro,
corzo, gato montés, marta, armiño, jabalí,...
El
Monte Corona es posiblemente el bosque mixto mejor
conservado de Europa; precisamente se respetó hasta
tal extremo para poder cazar mejor al lobo en el Chorco,
ya que así éste no sospechaba de presencia
humana alguna y tenía cierta querencia a este territorio.
A la izquierda de la carretera se halla el
Chorco
de los Lobos, un recinto de piedra, cilíndrico,
que constituía la trampa final de una empalizada,
hacia donde eran batidos y capturados los lobos, que tantos
estragos cometían en la cabaña ganadera. Antiguas
ordenanzas, guardadas por la Junta Vecinal del Real Concejo
de Valdeón, recogen la obligación de reunirse
los vecinos, a toque de campana, y ocupar cada uno su puesto
para llevar a cabo la batida, bajo pena de multa.
Podemos considerar esta Ordenanza como una verdadera joya
dentro del costumbrismo español.
Cercano al Chorco se halla el puente de Nuestra Señora,
por el cual se accede a la margen derecha del río
Cares, donde se encuentra la
ermita de la Virgen de Corona,
patrona del Valle de Valdeón.